Los comercios cobrarán las bolsas de plástico

A partir del 1 de julio se cobrarán las bolsas de plástico que se den a las personas consumidoras en los propios establecimientos, a través de la venta online o en las entregas a domicilio

El 18 de mayo el Gobierno aprobó el Real Decreto 293/2018, sobre reducción del consumo de bolsas de plástico y por el que se crea el Registro de Productores.

 Esta disposición tiene por objeto adoptar medidas para reducir el consumo de bolsas de plástico, con la finalidad de prevenir y reducir los impactos adversos que los residuos generados producen en el medio ambiente, con especial atención al daño ocasionado a los ecosistemas acuáticos.

Excepciones al cobro y calendario progresivo de objetivos

En la primera fase, que arranca el 1 de julio, los comercios sí podrán ofrecer dos tipos de bolsas

GRATUITAS:

Muy ligeras, es decir, aquellas con un espesor inferior a 15 micras, cuando se suministren por razones de higiene o como envase de los alimentos a granel.
Las que tengan un espesor igual o superior a 50 micras con un porcentaje igual o superior al 70% de plástico reciclado. En este caso, los establecimientos deberán disponer de la documentación que acredite las características de este tipo de envoltorios

PAGADAS:

El resto de bolsas deberán cobrarse. El real decreto señala unos precios orientativos, en función de su grosor, aunque las cuantías fijadas por cada tienda deberán exponerse al público en un lugar visible, con una referencia a la normativa que impone la obligación.

Precios orientativos:
Muy ligeras, cuando se entregan para usos distintos a los exentos: 5 céntimos de euro.
Con espesor entre 15 y 49 micras: 15 céntimos de euro.
Con espesor igual o superior a 50 micras: 15 céntimos de euro/bolsa.
Con espesor igual o superior a 50 micras, y con contenido igual o superior a 50% de plástico reciclado e inferior al 70%: 10 céntimos de euros/ bolsa

La segunda fase comenzará el 1 de enero de 2020. A partir de esa fecha:

Estará prohibida la entrega de bolsas de plástico fragmentables, que son aquellas que, debido a su composición, permiten la generación de microfragmentos. En este tipo de materiales, se incluyen tanto el plástico oxofragmentable como el fotofragmentable, el termofragmentable y el hidrofragmentable.
Las bolsas con espesor igual o superior a 50 micras deberán incluir un mínimo de 50 % de plástico reciclado.

La última fase empezará el 1 de enero de 2021.

Dede esa fecha, estará prohibida la entrega de bolsas ligeras y muy ligeras, salvo si son de plástico compostable. Los comerciantes podrán también optar por otros formatos de envase para substituir a las bolsas de plástico.

Además de estas medidas, la nueva normativa prevé, al menos durante el primer año, la realización de campañas informativas y de sensibilización, que contendrán, entre otros aspectos, información sobre los contenedores de residuos donde deben depositarse los diferentes tipos de bolsas, en función de sus características.