Las garantías en los bienes de consumo

En el texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios y otras leyes complementarias (Real Decreto Legislativo 1/2007), el vendedor deberá responder de aquellos defectos del producto adquirido que lo hacen inútil para el uso a que está destinado o disminuyan su uso y, que de haber sido conocidos por el comprador, éste no lo hubiera adquirido o habría dado menos precio por él. La nueva Ley responsabiliza al vendedor de que los bienes se ajustan exactamente a lo estipulado en el contrato de compraventa. Asimismo, extiende la garantía a todos los bienes muebles, hasta los de segunda mano y los llamados productos consumibles (pilas, baterías, etc.) e incluye asimismo las instalaciones, cuando éstas se contemplan en la compraventa de un producto y el vendedor se responsabiliza o encarga de su instalación. Sólo quedan excluidos los servicios, los bienes inmuebles (la vivienda), el gas y el agua (cuando se suministran sin envasar, puesto que envasados están dentro de la norma) y la electricidad.