Gastos

Además de tener que devolver periódicamente a la entidad de crédito el capital que nos ha prestado junto con los intereses correspondientes, hay una serie de gastos, con independencia de los generados por la compra de la vivienda, que hay que abonar: 

  • Los gastos de tasación de la vivienda. 
  • La comisión de apertura del  préstamo que suele cobrar la entidad de crédito. 
  • Los aranceles de las notarías y de registro, ya que el préstamo hipotecario debe formalizarse en  escritura pública ante notario e inscribirse en el Registro de la  Propiedad. 
  • El Impuesto sobre Actos Jurídicos Documentados (IAJD). 
  • Los seguros que se pacten  al suscribir el contrato.  
  • Las comisiones por amortización o por cancelación anticipada, cuando se pague parte o todo el importe  pendiente antes del vencimiento pactado.