Pérdida o robo de la tarjeta de crédito

Ante la pérdida o el robo de la tarjeta de crédito o débito, el usuario debe comunicarlo cuanto antes a la entidad, bien por teléfono, bien en persona o por escrito, de modo que quede constancia de su entrega. Si no se comunicara, el usuario sería responsable de los cargos efectuados en su cuenta por el uso de la tarjeta.  

Si al perder la tarjeta y antes de dar el aviso al banco, carguen en la cuenta del cliente una suma que supera el límite de la disponibilidad que tiene pactada con la entidad bancaria, el consumidor sólo sería responsable hasta el mismo, pues el banco no puede ignorar los topes fijados en el contrato. 

En el Código de Buena Conducta de la Banca Europea se establece un límite de responsabilidad en caso de robo o extravío de unos 150 euros, aunque tampoco hay un tope específico fijado, sino que depende de las condiciones de cada entidad. Pero en caso de superar la cantidad establecida, es el banco el que se hace responsable del resto del dinero que supera lo fijado.