Préstamos personales

Los préstamos o créditos personales, llamados también créditos al consumo, son aquellos que se conceden para satisfacer necesidades del consumidor al margen de la compra de un inmueble.  

El importe y el plazo por el que se conceden estos préstamos suele ser notablemente inferior al de los hipotecarios. El interés, por el contrario, suele ser más elevado.  

En el caso de estos créditos, el usuario tiene derecho a que se le facilite una copia del contrato por escrito, en el que se debe indicar el interés aplicable (TAE), las condiciones del interés y sus modificaciones, importe del préstamo, periodicidad de los pagos, así como todos los gastos que lleve aparejado, tales como comisión de apertura, de estudio, etc., y si existe obligación de constituir algún seguro en garantía del pago.  

En el caso de obtener un préstamo cuyo importe esté comprendido entre 150,25 € y 18.030,36 €, tenemos derecho a reembolsarlo anticipadamente, de forma parcial o total, en cualquier momento de la vigencia del préstamo. En tal caso, la comisión por amortización o por cancelación anticipada no puede superar el 1,5% del capital reembolsado anticipadamente cuando el préstamo sea a tipo variable y el 3% cuando sea a tipo fijo.