Piezas de repuesto

Todas las piezas de repuesto deben ser nuevas. Sólo si damos el consentimiento por escrito pueden utilizarse piezas usadas, recuperadas o no originales, siempre que sirvan correctamente para el uso previsto y que resulten más económicas que las nuevas, si existen en el mercado.

El SAT debe tener a nuestra disposición justificación documental que acredite el origen, naturaleza y precio de las piezas de repuesto utilizadas en las reparaciones.  

Todas las empresas fabricantes tienen la obligación de servir  a los SAT piezas de repuesto hasta cinco años después de haberse dejado de fabricar un modelo.  

Desde el momento en que la solicitemos, toda pieza de repuesto debe servirse en el plazo de 15 días, salvo que sea de un aparato de importación, caso en el que el plazo se amplía a 1 mes.