Preguntas frecuentes

¿Se puede reclamar una indemnización si no se llega a destino por culpa de una avería y como consecuencia de ello se tiene que hacer un gasto extraordinario para no perder un enlace con otro medio de transporte?
La avería no exonera de responsabilidad a la empresa de transporte, por lo que ésta deberá indemnizarle por los daños y perjuicios causados por el retraso, siempre que ese daño pueda ser probado mediante la aportación del billete del transporte que no pudo utilizar y la factura que justifique los gastos en los que tuvo que incurrir (por ejemplo del taxi) por esta causa.

  

Si se tiene comprado ya el billete de transporte público para viajar y se necesita anularlo por un imprevisto. ¿Se puede pedir la devolución del importe ya pagado?
Depende del tiempo que quede desde la anulación hasta la hora de salida del transporte.
  • Si es menos de dos horas: no hay derecho a devolución.
  • Si es menos de cuarenta y ocho horas y más de dos: el 80% del precio del billete.
  • Si es más de cuarenta y ocho horas: el 90% del importe del billete.
Si se cancela el viaje por motivos meteorológicos. ¿Se puede pedir alguna indemnización?
Los casos de fuerza mayor (meteorología adversa, circunstancias imprevisibles y no controlables, etc.) exoneran al transportista de responsabilidad en cuanto a daños y perjuicios quedando únicamente obligado a devolverle el importe del billete.

  

Si el viaje se interrumpe durante el trayecto y se dilata en el tiempo la interrupción. ¿Qué se puede reclamar?
Las personas que opten por esperar y quedarse tienen derecho a ser resarcidos de los gastos de manutención que hayan tenido mientras llegaba el nuevo medio de transporte.
Los que optaron por volver por su cuenta tienen derecho a la devolución del billete en la parte que corresponda proporcionalmente  al trayecto no realizado y al abono de las facturas del transporte alternativo utilizado

 

Además todos los viajeros tienen derecho a reclamar una indemnización por todos los daños y perjuicios que la interrupción del viaje les haya ocasionado, siempre que estos sean demostrables y evaluables económicamente mediante la aportación de documentos.

  

¿Qué ocurre con el equipaje extraviado del maletero de un autobús? ¿Es verdad que la compañía no tiene responsabilidad?
Existe la posibilidad de que antes de iniciar el viaje, el viajero haga por escrito una declaración de valor de su equipaje y que el transportista lo acepte comprometiéndose a pagar una tarifa fijada ya de antemano, según el valor declarado para el caso de pérdida.

 

Si no se ha hecho esta declaración de valor, la indemnización por daños o pérdida de equipaje bajo custodia del transportista es de 14,50 euros por kilo de equipaje. Si no se conoce el peso exacto se hará una estimación entre 15 y 30 kilos.  Ello es debido a que, lógicamente, si no consta declarado ese contenido y valor, no se puede saber lo que contenía al embarcar, ni si era o no lo que Vd. dice.

 

En cuanto al equipaje de mano que se deje dentro del transporte por ejemplo durante una parada se entiende que es responsabilidad del viajero por lo que sólo cabría indemnización en los casos en que se acredite la responsabilidad de la empresa, por ejemplo porque el conductor haya dejado abiertas las puertas del autocar.

  

¿Cómo  puedo viajar con mi mascota?
Es preciso tener en cuenta que si se va a viajar con mascotas a otro país de la Unión Europea las mascotas deben disponer de un pasaporte válido. Se trata de una medida que responde a una decisión de la Comisión Europea de 26 de noviembre de 2003, con la que se pretende controlar más eficazmente el número de desplazamientos que se realizan con animales domésticos por los países de la UE.

 

No obstante se recomienda consultar con la compañía los requisitos que puedan existir con relación a las mascotas, para disponer de la información más completa.

 

Los animales domésticos que acompañen en su viaje a los pasajeros pueden ser aceptados como equipaje en la bodega del vehículo, en jaulas adecuadas que puede proporcionar la empresa en caso de que no disponga de ellas el propio cliente. Es preciso consultar con la compañía ya que es posible que sólo admitan un perro o gato en cada autobús.