La extinción del contrato de arrendamiento

El propietario podrá resolver el contrato sí el inquilino: 

  • No paga la renta o cualquiera de las cantidades cuyo pago haya asumido o corresponda al arrendamiento. 
  • No abona la fianza. 
  • Subarrienda o cede a un tercero la vivienda sin consentimiento del propietario.
  • Causa daños en la vivienda intencionadamente o realiza obras sin consentimiento del propietario.  
  • Realiza en la vivienda actividades molestas, insalubres, nocivas, peligrosas o ilícitas. 
  • Cuando la vivienda deje de ser ‘primera vivienda’ del inquilino.  

Por su parte, el inquilino podrá resolver el contrato sí el propietario: 

  • No realiza las reparaciones necesarias para conservar la vivienda en las condiciones de habitabilidad apropiadas.  
  • Perturba al inquilino en la utilización de la vivienda. 

Por último, el contrato de arrendamiento también podrá extinguirse en los casos en los que se pierda la finca por alguna causa de la que no sea responsable el arrendador (por ejemplo, un terremoto) y por la declaración de ruina realizada por la administración competente.