Obras de mejora

Las obras de mejora son aquellas que afectan a la higiene, salubridad y comodidad del inmueble y de sus ocupantes. 

Si la realización de éstas no puede ser objeto de retraso hasta que finalice el contrato de arrendamiento, el inquilino tendrá que tolerarlas como en el caso de las obras de conservación; si se prolongan durante más de 20 días, el arrendatario tendrá derecho a que la renta se disminuya proporcionalmente a la parte de la vivienda que no pueda utilizar. 

En estos casos, el propietario deberá notificar al inquilino con al menos 3 meses de antelación, el objeto de las obras, su comienzo, duración y coste previsible. 

Una vez recibida esta comunicación, el arrendatario podrá ejercer su derecho de desistimiento del contrato en el plazo de 1 mes, salvo que estas obras apenas afecten a la vivienda. Si opta por desistir del mismo, dicho contrato finalizará en el plazo de 2 meses sin que en este tiempo puedan iniciarse las obras. 

Si el inquilino decide soportar las obras, tendrá derecho a una reducción de la renta en proporción a la parte de la vivienda que no pueda utilizar como consecuencia de las mismas, así como a una indemnización por los gastos que las obras le obliguen a realizar. 

En ningún momento podrá el arrendatario realizar sin el consentimiento del arrendador (expresado por escrito), obras que modifiquen la configuración de la vivienda o de los accesorios, o provoquen una disminución de la estabilidad o seguridad en la misma.  En ambos casos el propietario podrá exigir que el inquilino reponga la vivienda a su estado original. 

Finalmente el arrendatario, previa notificación por escrito al arrendador, podrá realizar en la vivienda aquellas obras que sean necesarias para adecuar la misma a su propia condición de minusválido o a la de su cónyuge, pareja de hecho, o familiares que convivan con él. Cuando finalice el contrato, si lo exige el arrendador, deberá reponer la vivienda a su estado inicial. La situación y grado de minusvalía deben ser certificados por el Organismo o Administración pública competente. 

La realización de obras de mejora por el propietario, una vez transcurridos los 5 años de vigencia del contrato, darán derecho al mismo a incrementar la renta, salvo que las partes hayan pactado lo contrario. El incremento no podrá superar el 20 % de la renta vigente.